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SANANDO DESDE EL CORAZON

"Es en la humildad donde encontramos el poder para llegar a todos"

El Tiempo de “Dios” es perfecto

“Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”

Miguel de Cervantes Saavedra

Que sabiduría hay en estas palabras. Cuando aplicamos este dicho a la vida diaria, percibimos los eventos con calma y sin agitación. La expresión, muy de moda por cierto, “dejar fluir”, se refiere justo a dar el tiempo necesario para que las cosas ocurran, pues cada evento tiene un tiempo diferente para desarrollarse. Y cada persona reacciona, siente, y se da cuenta de las cosas en un tiempo particular.

Para esperar por el tiempo que una situación necesita para materializarse,  necesitamos actuar desde el corazón; fortalecidos con las virtudes, con paciencia confianza y humildad.  Requiere que vayamos dando los pasos adecuados para dar fuerza a lo que estamos esperando.

 ¿Cómo es dejar fluir?

Cuando deseamos algo, ese deseo es un pensamiento, y ese pensamiento tiene una energía que lanzamos al Universo y dará fruto en el momento en el que estemos preparados para que lo deseado suceda. 


Las actividades que están alineadas con el corazón no producen angustia. Cuando actuamos desde la fé, lo hacemos con la certeza de que lo que pedimos ocurrirá y esto a su vez nos da más fuerzas para seguir en el camino deseado. 


En ese deseo no hay un tiempo determinado, requiere de un tiempo que desconocemos, para que ocurra. Mientras seguimos con nuestras actividades cotidianas, la energía sigue su curso y se va procesando para lograr lo que pedimos. Si dudamos, alteramos la energía lanzada, por querer que esto ocurra en un tiempo que no es posible. Obtener los logros está relacionado con muchas cosas. No es lo mismo desear un par de zapatos, que querer ser abogado o dentista. Para cada caso habrá que dar pasos relacionados y observar lo que ocurra alrededor que nos indique que vamos por el camino indicado

También revisar si estamos en sintonía, si nos sentimos cómodos, es otro señal que nos indica que lo pedido esta en armonía con el Universo.

Si somos pacientes y observantes, nos daremos cuenta de que los eventos, ocurren en el momento más útil para los involucrados. Si precipitamos los acontecimientos impedimos que madure lo que era necesario madurar y alteramos la energía.

¿Y cómo saber que estamos dando los pasos adecuados?

Las actividades que están alineadas con el corazón no producen angustia. Cuando actuamos desde la fe, lo hacemos con la certeza de que lo que pedimos ocurrirá y esto a su vez nos da más fuerzas para seguir en el camino deseado. Los caminos se van abriendo como por magia. Esa magia que muchos no comprenden, justo por parecerles fantasía y por desconocer el poder de su propia mente.
Para quienes rezan, o dicen mantras, o escriben citas o frases de apoyo, sin duda cualquiera de esas formas dan más fuerza a los pedidos. El pensamiento tiene fuerza, también la palabra y al ponerlo en papel multiplicamos esa fuerza.

Te invito a que pruebes con un pedido sencillo y observes como sucede.

Las personas cuidarían más lo que dicen si conocieran el poder del pensamiento y de las palabras que lanzan al viento con irresponsabilidad.

hearts4


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